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Confieso soy una inmigrante y de ICV.

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  "Es la época de la infelicidad balbuciente. No hay más sitio, no hay más tiempo para los gestos gratuitos, para entender, para aceptar al otro de la mirada excitante, proveniente de otro tiempo. Al contrario, se echara sobre el inmigrado el peso del desasosiego y de la crisis. No es una novedad. "Francia para los franceses" es un grito que viene de lejos (...) Es casi una tradición: en cada grave crisis económica se elevan voces que designan al extranjero como responsable; sombra amenazante, cuerpo no considerado porque no es reconocido, y sin embargo de cuerpo presente es ya culpable. ¿Culpable de qué exactamente? de ser de trabajar, de moverse con el país en la mirada, con esos pocos fragmentos de vida que quisieran ser los signos exteriores de una cultura" Thar Ben Jelloun 1992: 16 (traducción propia) Esta sensación de desasosiego, de racismo y xenofobia viscerales o simplemente aceptados en silencio, no es nueva, cuando no eran los inmigrantes el chivo...

De Estopa i de segones generacions

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Antes de comenzar a escribir debo pedir disculpas a Fulvia Caruso, una étnomusicologa de verdad y a Joan Antón Sanchez de Juan, quien me enseño que cosa es realmente la Rumba Catalana y quien me recrimina mi falta de purismo. Ayer por la noche, después de una larga espera volcánica, mi hijo   y yo pudimos ir a un concierto de Estopa. Cuando Astor nació estos hermanitos de Cornellà dieron a luz su primer disco, Astor fue acunado con ritmo. El niño creció como las plantitas, con música. Los hermanos José y David también.  Mi hijo es un mestizo, no aquellos hermosos mestizos que os estáis imaginando, es un rubito de metro setenta y dos (“mamá hoy mido dos centímetros   más!”   es mi música cotidiana,   con doce años la cosa tiene mérito) un gringo, visto desde un punto de vista sureño. Digo que es mestizo porque es hijo de un italiano y una argentina en Catalunya, vivió siete años en Italia y el resto de sus años en C...

El Viaje

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Me fui de mi gigantesca aldea, sin saber a donde iba, ni que me esperaba, muchos de mis amigos pensaban que pronto volvería otros me dijeron que el barrio me quedaba chico, que era un bicho raro, siempre soñando, siempre fuera de lugar. Pero hay algo que me dieron y siempre llevo conmigo: me enseñaron a querer a mi gente y a no olvidarla, porque el pasado es lo único que te metes en la mochila cuando te vas. Me acompañaran siempre las canciones del tocadiscos de mi tío Beto, con su púa mal templada, vaya donde vaya. Dije a todo el mundo que me iba de vacaciones a España, pero inicié el trámite de homologación de mi título de bachillerato, repartí libros entre algunos de mis mejores amigos, a cada uno el que le correspondía, metí en una valija los que más amaba y les dije adiós para siempre a mis pequeños y románticos primeros amores. Mi madre selló mi habitación en un tiempo sin tiempo y le sacó el polvo durante el año en que tuvo que tomar ella la misma decisión. ...

Razonamientos matinales domingueros sin ton ni son.

Estoy entrando en pánico, no soy de naturaleza alarmista pero estoy viendo, oyendo y leyendo muchas cosas que me recuerdan los albores de la segunda guerra. Crisis económica devastante, movimientos sociales extremistas, demanda de desaparición de los partidos políticos y de un brazo fuerte representado en un sólo hombre (expresamente he usado el género masculino) Un crecimiento económico latinoamericano (con todos sus miles de defectos) que acabo por proveer de trigo a una Europa de posguerra, unos movimientos internacionalistas de izquierda que se sienten desbordados por no poder acceder al poder y atender a las justas demandas del pueblo. Italia, que parece un país con poco poder de decisión fuera de sus fronteras no lo es tanto, sobretodo marcando ideologías, España giro a la derecha (derecha de monigotes, cuando se les pone un perro más fuerte delante reculan) y como en época de Franco acata ordenes alemanas, una Alemanis presionada por los grupos de poder económico (química petr...

Cadenitas de mensajes divinos.

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El otro día me enviaron la enésima cadena de oraciones, si esas de pégala en tu muro, enviala a 500 personas y tu vida cambiará, etc. las conocemos todos. Soy más que atea agnóstica, es decir que más que creer, porque al fin y al cabo creer que Dios existe es lo mismo que no creer. Es decir ninguna de las dos premisas son científicamente comprobables, así que me declaro agnóstica, aclaro: aquellos que pensamos que nos da igual que ese Señor exista o no. Si existe y es como los cristianos predican, tan buena persona, me perdonará ya que la fe es un don que a mi este Señor Dios no me ha otorgado, o será como sospecho un reverendo cabrón que se lava las manos con la historia del libre albedrío y se la pasa matando niños de sida en el tercer mundo y a mi me quemará en el infierno más profundo por incrédula y burlona, confirmando mi hipótesis de que, si existe no es buena persona porque a los cómicos no se nos quema en la  hoguera , eso lo hacen los políticos. Y si no existe acabaré...

De ecología y tecnología.

Atado con Alambre Cuando alguna cosa en la casa o el coche de mis padres no funcionaba bien por falta de contacto, si esa historia de polos positivo y negativo, cuando se caía el carburador o el estante de la nevera, mi padre decía: “atalo con alambre”. De hecho menos el perro y los niños (que nunca funcionan bien del todo) aquello que no marchaba como debiese se ataba con alambre. Tipo Mac Giver. La silla rota, la percha, el portón del jardín, el radiocasete... Me crié en la época del reciclo inconsciente, de ese que habla Galeano, era la época en que la ropa pasaba de niño en niño, los platos de plásticos los veíamos una vez en toda la infancia y las sobras de comida se le daban al perro, no quiero repetir aquí lo que dice ya el autor en el texto que corre por la red. No existía conciencia ecológica simplemente no había acceso al consumo desenfrenado de estupideces y te arreglabas con lo que tenías, reinventabas los objetos o los atabas con alambre. La solución más que dramática e...

Me siento como mal por Felip Puig.

Arcadi Oliveres: “Se licencia en Ciencias económicas en el año 1968 en la Universidad de Barcelona. En 1993 se doctora presentando una tesis sobre el ciclo de la economía de defensa y consigue una plaza de profesor titular del departamento de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona. Experto en relaciones norte-sur, comercio internacional, deuda externa y economía de defensa, imparte también numerosas clases a nivel de maestría y posgrado en temáticas relativas a cooperación y desarrollo. Colabora habitualmente en diferentes movimientos sociales y cristianos, así como en diversas publicaciones solidarias, y participa también en numerosas mesas redondas y conferencias sobre relaciones norte-sur y desarme.”  Arcadi, a quien tuve el placer de conocer en una reunión científica, es el Doctor en CC. Económicas, más amable y cercano que conozco, distraído y simpático es un profesor de verdad de esos que enseña en la Academia y en la calle. Puig hasta ahora lo único que ha...